
El nuevo decano de la Facultad de Óptica y Optometría de la Universidad de Murcia afronta el inicio del curso con la reforma del Grado entre sus prioridades y propone impulsar junto al COORM una Escuela de Práctica Optométrica.
Diego García Ayuso quiere que la preparación sanitaria de los ópticos-optometristas tenga un mayor reconocimiento y más oportunidades de aplicación en la atención a los pacientes. El nuevo decano de la Facultad de Óptica y Optometría de la Universidad de Murcia defiende ampliar su presencia en la sanidad pública, reforzar la experiencia clínica de los estudiantes y estrechar la colaboración entre la Universidad y quienes ejercen la profesión.
Ante el inicio del curso académico, desde el Colegio Oficial de Ópticos-Optometristas de la Región de Murcia (COORM) hemos conversado con él sobre las prioridades de esta etapa. En la entrevista completa, que ya hemos publicado en nuestra web, García Ayuso presenta un proyecto compartido con su equipo decanal y destaca la confianza que deposita en las cuatro personas que le acompañan: Rosa, Javi, Antonio y Beatriz.
Un papel sanitario que debe conocerse mejor
«Mucha gente sigue asociando nuestra profesión casi exclusivamente con la graduación y las gafas», señala García Ayuso. Sin restar importancia a esa actividad, considera que la prevención y la detección precoz necesitan una mayor visibilidad.
La infancia, el seguimiento de la miopía y la atención a las personas que pierden autonomía por dificultades visuales son algunos de los ámbitos que menciona. A su juicio, la cercanía de los ópticos-optometristas a la población permite orientar, hacer seguimiento y dedicar tiempo a la prevención.
El decano recuerda que ya hay profesionales de la titulación trabajando en el Servicio Murciano de Salud y expresa su voluntad de que esa presencia se amplíe.
«Con funciones claras, medios adecuados y una buena coordinación con los demás profesionales, podríamos mejorar la atención y contribuir a reducir las esperas y aliviar la presión asistencial», sostiene.
Su propuesta exige concretar en qué servicios trabajarían, qué funciones desarrollarían y cómo se coordinarían con otros profesionales. También plantea evaluar los resultados, tanto para los pacientes como para el funcionamiento de los servicios. En ese proceso, atribuye a la Universidad una función de apoyo investigador y formativo, y al Colegio la experiencia de representación profesional y el contacto con quienes conocen las dificultades de la consulta diaria.
Reformar el Grado para conectar los conocimientos con el paciente
La revisión del plan de estudios ocupará una parte importante de su mandato. «El plan es de 2009, desde entonces la profesión ha evolucionado mucho, y necesitamos revisar qué estamos enseñando, cómo lo enseñamos y cuánta experiencia clínica adquiere el estudiante», explica.
Una de sus preocupaciones es que el alumnado domine los contenidos de cada asignatura, pero encuentre dificultades para relacionarlos cuando atiende a una persona. Por eso propone mejorar la coordinación docente y aumentar las oportunidades de práctica clínica supervisada, con tiempo para analizar los casos y comentar las decisiones adoptadas.
Quiere tomar como referencia los estándares del Diploma Europeo en Optometría para revisar las competencias del Grado, manteniendo una base científica sólida. La reforma, subraya, debe escuchar también a los estudiantes y a los profesionales en ejercicio.
Cuando le preguntamos qué necesita un recién graduado para incorporarse a la profesión, responde: «Que sepa qué está haciendo y por qué». Realizar una prueba, interpretar sus resultados y reconocer cuándo es necesaria la intervención de otro profesional forman parte de ese criterio.
También insiste en aprender a escuchar y explicar: «Puedes hacer una exploración muy buena, pero si el paciente sale sin entender qué le ocurre o qué le has recomendado, algo ha faltado».
La clínica universitaria y la formación después del Grado
García Ayuso sitúa a la Clínica Universitaria de Visión Integral (CUVI) en un lugar central de esa preparación. Su intención es trabajar con la dirección de la clínica y el profesorado para organizar mejor su participación en la docencia y facilitar trabajos de fin de estudios vinculados a la actividad asistencial.
Entre sus objetivos figura avanzar en un máster de orientación clínica apoyado en la CUVI. También quiere trabajar con el Rectorado en una figura de profesorado asociado clínico que permita incorporar a la docencia a ópticos-optometristas del Servicio Murciano de Salud.
Son propuestas que requieren desarrollo y colaboración institucional. El propio decano advierte de que estos proyectos necesitan tiempo, acuerdos y recursos.
Una Escuela de Práctica Optométrica junto al COORM
«La Escuela de Práctica Optométrica es uno de los proyectos que más me gustaría desarrollar con el COORM», afirma.
La propuesta busca acompañar a quienes terminan el Grado y necesitan afianzar su práctica, pero también facilitar la actualización de profesionales con años de experiencia. García Ayuso considera estratégico el papel del Colegio para identificar esas necesidades y orientar una formación útil.
Su planteamiento tiene en cuenta la realidad de quienes compaginan el aprendizaje con el trabajo: horarios compatibles, contenidos en línea y práctica presencial cuando sea necesaria.
Además, nos propone explorar una vía de apoyo científico para los colegiados. Ante la llegada de nuevos productos, equipos y procedimientos, la Facultad podría colaborar con el COORM para revisar la evidencia disponible y ofrecer valoraciones fundamentadas.
Esa relación también debería llegar antes al alumnado. Le gustaría que los estudiantes conocieran el Colegio desde primero, conversaran con profesionales y descubrieran distintas posibilidades de ejercicio.
La inteligencia artificial exige criterio profesional
La incorporación de la inteligencia artificial es otra de las cuestiones que quiere abordar desde la Facultad. Ve posibilidades en el análisis de imágenes y datos, la investigación y la gestión, y considera necesario revisar cómo se enseña y se evalúa cuando una herramienta puede proporcionar una respuesta en segundos.
Su posición pone el conocimiento profesional en primer plano: «Para valorar si una respuesta tiene sentido hay que saber de Optometría».
Si una herramienta propone algo que no encaja con lo que cuenta el paciente o con la exploración, explica, el profesional debe reconocerlo y comprobarlo. Por eso defiende una incorporación coordinada con la Universidad, atenta a los límites de estas tecnologías y al uso de los datos.
El mismo criterio aplica a la investigación. Quiere que cualquier estudiante pueda leer un artículo, comprender qué permite concluir y valorar si los resultados justifican utilizar una técnica o un producto, aunque nunca llegue a dedicarse profesionalmente a investigar.
Un proyecto compartido con todo el equipo decanal
García Ayuso concede especial importancia a las personas con las que afronta esta responsabilidad. Al explicar qué significa asumir el Decanato, dedica parte de su respuesta a reconocer a sus cuatro compañeros: Rosa, Javi, Antonio y Beatriz.
«Y tengo la suerte de contar con Rosa, Javi, Antonio y Beatriz. Por primera vez, todo el equipo decanal está formado por ópticos-optometristas titulados en la Universidad de Murcia», destaca.
Ese vínculo compartido con la Facultad se enriquece, explica, con las distintas experiencias de sus integrantes: «Compartimos ese vínculo con la Facultad, aunque cada uno tiene una trayectoria y una forma de ver las cosas. Confío mucho en ellos».
Su propia relación con el centro comenzó como estudiante y continuó como investigador y profesor, actividad que desarrolla desde 2009. Llega al Decanato después de ocho años como coordinador de estudiantes en el Vicerrectorado, una experiencia de la que conserva la importancia de escuchar y explicar las decisiones, incluso cuando no es posible resolver lo que alguien solicita.
Cuando le preguntamos cómo le gustaría que se recordara esta etapa, vuelve a poner el acento en el trabajo compartido: «Quiero que queden mejoras en la formación y que quienes estudian y trabajan aquí se hayan sentido parte de ellas. Y que se recuerde el trabajo de Rosa, Javi, Antonio y Beatriz».
Esa voluntad de participación se extiende también a nuestros colegiados, a quienes invita a compartir su experiencia y trasladar sus necesidades: «Me gustaría que nos dijeran qué formación echan en falta, qué problemas encuentran al ejercer y en qué creen que podemos ayudar».
Y concluye: «Tenemos bastante trabajo por delante y muchas ganas de hacerlo con el COORM y con los colegiados».
Lee la entrevista completa con Diego García Ayuso en nuestra web.





