
El Módulo 2 del Programa de Formación Clínica COORM 2026 continúa disponible en formato online, permitiendo a los colegiados ampliar sus conocimientos sobre una de las condiciones visuales con mayor crecimiento en los últimos años y desarrollar nuevas áreas de actuación profesional dentro de la óptica.
La enfermedad de ojo seco se ha convertido en uno de los problemas más frecuentes en las consultas de salud visual. El aumento del tiempo de exposición a pantallas, los cambios ambientales y los nuevos hábitos de vida han contribuido a que cada vez más personas experimenten síntomas como sequedad, irritación, sensación de cuerpo extraño, fatiga visual o molestias durante la lectura y el uso de dispositivos digitales.
Conscientes de esta realidad, desde el COORM impulsamos dentro de nuestro Programa de Formación Clínica 2026 el módulo “Enfermedad de Ojo Seco: detección y manejo basado en la evidencia”, impartido por el óptico-optometrista Juanma Iniesta, una formación que continúa disponible para todos aquellos profesionales interesados en profundizar en esta área de creciente relevancia dentro de la práctica clínica.
Una condición que afecta a la calidad de vida
Aunque la enfermedad de ojo seco no suele asociarse a una pérdida severa de visión, sí puede generar importantes molestias que afectan directamente a la calidad de vida de quienes la padecen.
La sensación constante de incomodidad ocular, el escozor, la visión fluctuante o las dificultades para mantener tareas prolongadas de lectura y uso de dispositivos digitales son algunos de los síntomas más habituales. Precisamente, el incremento del tiempo frente a pantallas ha contribuido a que esta condición sea cada vez más frecuente en la población.
Por ello, la detección precoz y el manejo adecuado de estos pacientes se han convertido en una necesidad creciente dentro de la atención optométrica.
Cómo implementar un servicio de ojo seco en la óptica
Uno de los principales objetivos de este módulo es mostrar a los profesionales cómo incorporar la valoración y el manejo de la enfermedad de ojo seco dentro de los servicios que ofrece una óptica.
La formación aborda aspectos relacionados con la detección de signos y síntomas, la evaluación clínica de la superficie ocular, la selección de pruebas diagnósticas y las estrategias de seguimiento y tratamiento basadas en la evidencia científica.
Además de mejorar la atención al paciente, la implantación de este tipo de servicios especializados representa una oportunidad para seguir fortaleciendo el papel sanitario del óptico-optometrista y diversificar las áreas de actividad profesional dentro del establecimiento óptico.
En un contexto donde el sector servicios adquiere cada vez más relevancia, ofrecer soluciones que ayuden a mejorar el confort visual y la calidad de vida de los pacientes se convierte en un importante valor añadido para la profesión.
Formación disponible durante todo el verano
Aunque la sesión práctica presencial ya se ha celebrado, el contenido online del módulo continúa accesible para los alumnos inscritos.
Además, el programa seguirá incorporando documentación complementaria, recursos adicionales y materiales de actualización que permitirán a los participantes continuar ampliando conocimientos durante los próximos meses.
Esta metodología facilita que cada profesional pueda realizar la formación a su propio ritmo, revisando contenidos y profundizando en aquellos aspectos que resulten de mayor interés para su práctica clínica diaria.

Tecnología y colaboración al servicio de la formación
La sesión práctica presencial contó con la colaboración de empresas referentes del sector que contribuyeron al desarrollo de una experiencia formativa de alto nivel.
Las tecnologías de diagnóstico utilizadas durante la formación fueron cedidas por TOPCON, permitiendo a los asistentes trabajar con equipamiento especializado empleado habitualmente en la valoración clínica de pacientes con enfermedad de ojo seco.
Asimismo, BRILL PHARMA colaboró mediante la aportación de materiales y recursos destinados a los participantes, contribuyendo al conocimiento de las diferentes opciones disponibles para el abordaje de esta condición.
Desde el COORM queremos agradecer la implicación de ambas entidades en una iniciativa que contribuye a seguir elevando el nivel de especialización de los ópticos-optometristas de la Región de Murcia.
Apostando por una Optometría más especializada
La enfermedad de ojo seco constituye una de las áreas con mayor proyección dentro de la salud visual actual. El incremento de pacientes que demandan soluciones para mejorar su confort visual convierte esta disciplina en un ámbito de especial interés para aquellos profesionales que desean ampliar competencias y ofrecer servicios de mayor valor añadido.
Desde el COORM seguimos apostando por una formación práctica, actualizada y orientada a las necesidades reales de la profesión, contribuyendo al desarrollo de nuevas áreas de actuación que permitan mejorar la calidad de vida de los pacientes y fortalecer el papel del óptico-optometrista como profesional sanitario de referencia en salud visual.
El Módulo 2 “Enfermedad de Ojo Seco: detección y manejo basado en la evidencia” continúa disponible dentro del Programa de Formación Clínica COORM 2026 para todos aquellos colegiados que deseen seguir ampliando sus conocimientos en una de las áreas con mayor crecimiento dentro de la práctica optométrica actual.





